Si has llegado hasta este punto, significa que tienes ganas de leer más sobre nosotros. Para empezar a entender nuestra filosofía antes es necesario conocer nuestras raíces.

El Mas Bell o como se llamaba anteriormente «El Mas de Tell»; es una herencia de los hermanos Bonet Llorens. Esta propiedad tiene mucha historia, ya que perteneció al Monasterio de Poblet cuando los monjes viajaban desde Poblet hasta la Cartuja de Escaladei y utilizaban esta masía para pasar la noche, cuando los trayectos podían durar varios días.

También fue un hospital militar de la guerra del francés que tuvo lugar el día 25 de febrero de 1809 en el puente de Goi y que es popularmente conocida como; batalla de Valls o del Puente de Goi.

Más adelante, el año 1835 con la desamortización de Mendizábal, el Monasterio de Poblet dejó de ser propietario del Mas de Tell, y pasó a manos de particulares civiles, en este caso, la familia Tell. Esta, junto con la familia Bonet Llorens, actuales propietarios, comienzan a dar sentido a la filosofía del Mas Bell, ya que cada año, por Sant Roc, organizaban unos grandes bailes reconocidos en todo el lugar con orquestina y con una gran concurrencia de personalidades comarcales.

Hoy en día el Mas Bell es una finca exclusiva, donde trabajamos para ofrecer el mejor servicio para que hagan sentir al visitante una diversidad de experiencias que van más allá de hacer feliz al paladar.

¿Qué hacemos?

En Mas Bell, nos dedicamos a ofrecer experiencias altamente personalizadas. Nuestras instalaciones están diseñadas para garantizar que nuestros clientes disfruten de momentos de tranquilidad y exclusividad, evitando cualquier tipo de aglomeración.

Ofrecemos los servicios de Mas Rural, eventos exclusivos o fiestas personalizadas y también en su mejor época del año, ofrecemos una de las mejores calçotadas de Valls y del mundo.

Nuestro objetivo es que la estancia en Mas Bell sea una auténtica delicia, donde los visitantes no solo se sientan como parte de nuestro mundo, sino que también se conecten profundamente con la naturaleza que rodea nuestro paisaje y nuestra rica historia. Ya sea después de disfrutar de una auténtica calçotada, una estancia en nuestra encantadora masía rural o un evento privado. Queremos que las personas se sientan enraizadas en el territorio del Alt Camp y el sur de Cataluña. Para que así puedan apreciar todo el esplendor del paisaje que han disfrutado con nosotros, desde la majestuosidad del campanario más alto de Cataluña hasta la belleza de la iglesia de Valls y la contemplación de la magnífica sierra de Miramar.