Los calçots, no solo se hacen a la brasa, también los puedes cocinar de otras formas. En este artículo, te lo explicamos brevemente. Y cabe a destacar también, que nosotros hemos probados todos los métodos, y todos son muy buenos y apetitosos, pero claro está, que el método rey, es sin duda, cocinarlos a la brasa.
Antes de cocinar los calçots debes limpiarlos bien. Es un proceso sencillo y es importante dejarlos en su mejor estado antes de cocinarlos. Debes cortar las hojas verdes y las raíces, y quitar la piel más dura del exterior.
Preparación de los Calçots
Una vez limpios, es importante preparar los calçots para la cocción. Si los calçots se van a asar a la brasa, no será necesario limpiarlos tanto, ya que el fuego eliminará la mayor parte de la suciedad. Sin embargo, si se van a hacer al horno, será necesario eliminar toda la tierra y la piel exterior.
Métodos para cocinar los calçots
Existen 4 diferentes formas de cocinar los calçots. Y a continuación, te vamos a explicar las diferentes técnicas, para que tú mismo elijas la que más se te antoje.
Calçots a la Brasa

Calçots a la brasa
La forma más tradicional de cocinar calçots es asarlos directamente sobre la llama de un fuego vivo de sarmientos de vid, no sobre brasas o rescoldos, hasta que las capas exteriores estén casi carbonizadas.
Para hacer esto, necesitarás una parrilla o una barbacoa. Coloca los calçots en la parrilla y asa a fuego directo hasta que estén bien carbonizados.
Calçots en el Horno

Calçots al horno
Si no tienes la posibilidad de hacer un fuego, no te preocupes. Los calçots también se pueden asar en el horno y quedan muy sabrosos.
Para hacer calçots al horno, precalienta el horno a 200 ºC. Coloca los calçots en una bandeja de horno y hornea durante unos 15-20 minutos.
Calçots a la Plancha eléctrica

Calçots a la plancha Electrica
Otra opción es hacer los calçots a la parrilla. Para ello, necesitarás una plancha eléctrica.
El primer paso para cocinar los calçots a la plancha es prepararlos bien: lavarlos, secarlos y cortar las raíces y las hojas marchitas. Después de calentar la plancha, echa un chorrito de aceite y coloca los calçots.
Calçots Rebozados

Calçots rebozados
Por último, también puedes probar a hacer calçots rebozados. Para ello, necesitarás huevo y pan rallado, panko o harina de garbanzo.
Una vez que los calçots estén cocinados, límpialos como si los fueras a comer, córtalos a la medida que prefieras y reboza con huevo y pan rallado, panko o harina de garbanzo y pásalos por la freidora para que se doren y queden bien crujientes.
La Salsa para Calçots
No podemos hablar de calçots sin mencionar la salsa que los acompaña. Esta salsa, conocida como romesco o salvitxada, es una deliciosa combinación de tomates, ajos, ñoras, pan, aceite y condimentos, además de almendras y avellanas tostadas y molidas. Sin duda alguna, para una buena calçotada, esta salsa no puede faltar.
Consideraciones Finales
En conclusión, cocinar calçots puede ser una experiencia maravillosa y deliciosa. Ya sea que elijas hacerlos a la brasa, en el horno, a la parrilla o rebozados, siempre tendrás una exquisitez para disfrutar. Recuerda siempre limpiar bien los calçots antes de cocinarlos y no olvides acompañarlos con una deliciosa salsa romesco. ¡Disfruta de la experiencia de preparar calçots!
